Pediculosis

Se ha detectado un brote de pediculosis en un aula de 1º de Primaria.

Los piojos son una constante preocupación para las familias y las escuelas ya que todos los años aparece esta molesta presencia en las cabezas de muchos niños y niñas.

El tratamiento de los piojos sólo resulta eficaz con medidas a nivel individual. Solo llevando a cabo sencillas medidas higiénicas y tomando ciertas precauciones dentro de cada familia, conseguiremos hacerlos desaparecer.

¿QUÉ HACER SI EL NIÑO SE RASCA Y SE QUEJA DE PICOR?
Es posible que tenga piojos. Es necesario revisar la cabeza del niño buscando liendres o piojos sobre todo por la nuca y detrás de las orejas para iniciar el tratamiento cuanto antes.

SI NO SE ENCUENTRAN LIENDRES O PIOJOS, se debe repetir la revisión una vez a la semana y prestar mucha atención a las medidas higiénicas para evitar la pediculosis:

  • Lavar y cepillar el cabello frecuentemente.
  • Educar a los niños para que no intercambien peines, cepillos, gorras u otros objetos personales.
  • No usar lociones ni champús contra piojos de norma preventiva ya que favorecen la aparición de resistencias. Solo se deben utilizar para eliminar el parásito una vez comprobada su existencia.

SI SE DESCUBREN LIENDRES O PIOJOS

  • Revise al resto de los miembros de la familia para que todos los afectados hagan el tratamiento el mismo día y de este modo evitar que se contagien unos a otros. No es necesario rasurar la cabeza al niño o niña para acabar con los piojos. El tratamiento antiparasitario correcto (extracción manual y pediculicida) los eliminará totalmente.
  • Aunque existen cinco tipos de presentaciones comerciales (lociones, cremas, champús, sprays y espumas), para el tratamiento inicial es preferible utilizar una loción, crema o espuma que contenga permetrina al 1%, ya que con estas presentaciones se consigue mayor eficacia. Además, la permetrina tiene menor toxicidad que otros compuestos.