20 Oct, 2018

Crónica de Sevilla de Miguel Sanz

El día 18 de mayo partimos desde la puerta del CP Santo Tomás de Villanueva rumbo a Sevilla. El viaje duró casi seis horas hasta que llegamos al hotel, comimos, nos dieron la habitación y nos fuimos a visitar la catedral y los Alcázares Reales. Al entrar dentro del Alcázar todo estaba muy bonito porque estaba recubierto de rosas y claveles. Por la noche cenamos y a la cama.

Al día siguiente marchamos a la aldea del Rocío quer era como la catedral. Comimos en Matalascañas, al lado del Océano Atlántico y partimos para Doñana; una visita en todoterrenos más altos que un autobús y que corrían mucho más. Había cuatro ecosistemas dentro del parque: playa, dunas, marismas y bosque.

 

En la playa vimos tortugas, delfines muertos y barcos.

En las dunas había arena de la playa y agua; aquello era como un desierto de verdad, nos dejaron 25 minutos para tirarnos por las dunas,  el suelo estaba caliente y frio.

En las marismas casi nos llueve a cántaros; vimos patos reales, garzas, flamencos, etc.

En el bosque vimos jabalíes y ciervos.

Al regreso vimos Sánlucar de Barrameda por la playa y echaron una carrera los tres sexots y ganó 6ºA.

El último día nos fuimos a Isla Mágica. Había montones de atracciones: el jaguar, montaña rusa que vas a más de 150 Km y das giros de 360º; la anaconda, montaña rusa de agua que caes a más de 15 metros y va muy rápido; el iguazú, atracción de agua que caes a 20 m sobre el suelo y te mojas un montón. Y muchas más cosas que había.

Volvimos a Ciudad Real a las 12:05 de la noche.

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